viernes, diciembre 28, 2007

Cosas buenas y malas de este año


A tres días de terminar este año, he querido dejar reflejada en estas líneas lo que ha sido para mí en todos los planos estos trescientos y tantos días del 2007.



El año comenzo con muchos cambios a nivel familiar, mi pequeña se marcho a Santiago, la mayor a Valparaíso, así que la única compañía que tenía era mi pequeño bebe con el cual compartía después del trabajo, me costo acostumbrarme a estar sola, creo que fue mas traumático para mí que para ellas, quizás porque ambas estaban "gozando de mas libertad", ya no tenían que avisar o pedir permiso para ir donde quisieran, por lo menos eso fue para la pequeña, la mayor ya hace mucho que no vive conmigo, viene los fines de semana cuando no tiene pruebas o cuando esta de vacaciones, pero la princesita menor pasaba conmigo o por lo menos pegada al pc, pero en casa, pero en este año realmente me sentí sola, pero lo que se llama sola, mi amor no estaba, las niñas tampoco, el bebe bueno con el solo se juega pero no le podía contar mis cosas, mis problemas o por ultimo conversar algo con él, solo jugar y jugar, además de hacer las tareas, así que muchos días la soledad era mi compañía, a veces una llamada telefónica en donde solo les decía que los extrañaba, y comencé a navegar por Internet, así leía sus fotolog y blog y podía saber que les estaba pasando, también chateaba con ellas, aunque luego de ello las extrañaba mucho mas. Realmente, este cambio brusco me afecto mucho, me costo aceptar que ya no eran mis niñitas, que ya sus alas se habían extendido y estaban volando lejos de mí, en busca de otros horizontes, que ya no eran solo mis brazos las que las acurrucaban ni mis manos las que las acariciaban, que habían dejado de ser mis bebes. Hoy ya he aceptado todo esto, pienso en lo que paso y sintió mi mamá cuando fui yo la que deje mi etapa de niñez, ahora entiendo sus momentos soledad que tanto me contaba al pasar los años, ahora si lo entiendo.
Otra de las situaciones que hicieron distinto este año, fue el encontrarme con ex-compañeros de estudios de mi niñez, el acercarme a ellos, el conocerlos, después de tantos años, el cimentar nuevas amistades, esas que un día olvide y que he vuelto a tener. El cambiar la sensación de miedo que me daba una mirada de mis recuerdos de niñez por un sentimiento totalmente distinto.
La enfermedad de mi papá ha sido lejos lo mas malo que me ha pasado, el vivir siempre preocupada por él, el sobresaltarse con un timbrazo telefónico de madrugada, cada vez que he sabido que ha estado mal, gracias a Dios, hoy lo veo mucho mejor, con altos y bajos, pero mejor.
También he sufrido muchas desiluciones durante este año, que me han hecho pensar que los sentimientos y la confianza no son gratis, que se ganan con el tiempo, que tal vez no he dado el tiempo para que las personas me conozcan como soy y que por eso muchas veces tanto yo como ellas se han equivocado, en fin hoy solo puedo decir que de todas aquellas cosas malas que me han pasado he sacado algo bueno, como es aprender a no cometer las mismas equivocaciones.
En lo positivo de este año, volver a la Universidad, esta si fue una buena decisión. Las alegrías que me han dado en sus estudios mis tres hijos, dos princesitas y mi bebé. El pasar los fines de semana con mis papás cuando Roy no estaba en casa, el regalonear con mi mamá y mi papá, el compartir con mis hermanos, el recordar a los que ya no están, los cumpleaños familiares. El no seguir viviendo en soledad, no aquella soledad de estar sola físicamente, sino aquella que va mas allá de estar acompañada, sino que esa soledad del alma, del espíritu aunque estés rodeado de gente. El sentirte a mi lado. El amarte en la lejanía y en la cercanía. El tenerte por siempre dentro de mi corazón.
Párrafo aparte dentro de lo bueno esta el poder conocer los sentires de tantos amigos que he tenido la oportunidad de conocer por este Blog, como la Gran Abuela Ciber, los sentimientos de Matta, la inocencia y madures de Emiliano, los pensamientos de Mariano, los Poemas de mi anónimo, en fin de ellos y mas.

Dentro de todo este ha sido un buen año, de aprender, conocer y sentir.

sábado, diciembre 22, 2007

Día de piscina

Mi bebito disfrutando sus merecidas vacaciones en un caluroso día de diciembre.





Licenciatura de mi Bebito

Mi bebe en su Licenciatura de Kinder, hace unos días atrás, y como ha sido siempre con mis bebes, no pude estar, menos mal que si estubo acompañado por el papá y las dos princesitas.



Mi bebé Sebastián con dos compañeritos.


Preparándose en su sala para el Acto de Licenciatura


Ese día mi principito tenía que salir en el acto con sus compañeritos y tenía que ir de chinito, bueno aquí si pude ayudarlo haciéndole la vestimenta, modestia aparte me quedo genial, le escribí hasta su nombre en chino, le hice el vestuario completito, esta bello ¿no es cierto?, jejeje. Bueno este Niño Bello es mi Bebito.

viernes, diciembre 21, 2007

.:: Côntrôlê Sû Pêsô Âhôrâ .. Prêgûntêmê Cômô ::.


pd:: mê rôbô tû blôg ôtrâ vêz mômî!! .. n_n .. ês x ûnâ wênâ câûsâ..

En espera de una noche en familia...


He andado corriendo de un lado para otro con un sin fin de actividades laborales, de hecho casi no he parado en la oficina, reuniones, licitaciones, proyectos, presupuestos y una cantidad enorme de trabajos que estaban estancados en el trabajo y todo por haberme ido de vacaciones. En fin hay que dejar todo finiquitado antes de fin de año así que tiempo para otras cosas no he tenido.
Como es costumbre en estos días del año, hay " obligaciones" en la oficina que cumplir, como son los regalitos que se intercambian con el personal, demás esta decir que no he comprado nada aún.
Cuando pequeña, esperaba con ansias estas fechas, porque pensaba que tal vez la Nochebuena no me quedaría dormida y podría sorprender al Viejito Pascuero dejándome los regalos en el árbol, cosa que nunca pude lograr porque siempre me quedaba dormida temprano y si hubiera podido quedarme despierta hasta mas tarde, seguramente habría descubierto a mis papás, abuelos y tíos colocando los regalos, y eso si que habría sido traumático para mis pequeños años.
Ahora veo la Navidad con otros ojos, no son los regalos los que me llaman la atención sino que espero cada año con ansias estas fechas, por dos motivos, uno para recordar a los que ya no pueden compartir conmigo estas fechas y otro porque es una de las dos fechas en el año en que nos sentamos a la mesa todos en familia a compartir, con el verdadero espíritu de la Navidad anidado en cada uno de nuestros corazones, aunque de igual forma siempre agradezco el regalo que llegue (esto no he podido cambiarlo desde mi niñez jejejeje).

martes, diciembre 18, 2007

Quererte como eres...



No puedo darte soluciones para la vida,

ni tengo respuestas para tus dudas o temores,

pero puedo escucharte y buscarlas junto contigo.

No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.

Pero cuando me necesites estaré junto a ti.

No puedo evitar que tropieces.

Solamente puedo ofrecerte mi mano

para que te sujetes y no caigas

Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos.

Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones que has tomado en la vida.

Me limito solo a pensar en tí.


No puedo evitar tus sufrimientos

cuando alguna pena te parta el corazón,

pero puedo llorar contigo

y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.

No puedo decirte quien eres,

ni quien deberías ser.

Solamente...

puedo quererte como eres...


jueves, diciembre 13, 2007

La Petite Mort...


No nos da risa el amor cuando llega

a lo más hondo de su viaje,
a lo más alto de su vuelo:

en lo más hondo,

en lo más alto,

nos arranca gemidos y quejidos,

voces de dolor,

aunque sea jubiloso dolor,

lo que pensándolo bien nada tiene de raro,

porque nacer es una alegría que duele.



Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza.


Pequeña muerte, la llaman; pero grande , muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.
( Eduardo Galeano)

Dicen que al llegar al orgasmo algunas mujeres pierden la consciencia durante unos segundos. Una sensación que los franceses llaman La Petite Mort.